38 agosto 2026
Irrecuperables
Cuando la realidad se impone, cosa que casi siempre acaba ocurriendo, cuando lo que se ha hecho y, sobre todo, lo que se ha dejado de hacer, no hay relato que lo haga presentable, se recurre una vez más a la fantasía, a la fábula. No hagas caso a tus ojos, que yo te lo voy a contar mejor: los ceutíes son unos fascistas y la oposición es desleal y critica al gobierno. ¡Qué infamia, fíjate tú! De forma que, los culpables últimos son la población y esos fachas que se empecinan en sustituir a este maravilloso gobierno, tan de todos, tan presente, eficaz y resolutivo como fiable y sincero. Lo curioso y preocupante es ver la cantidad de personas que compran tal producto, amoldados ya sus mentes y sus afectos a dar por bueno cualquier desmán, disparate o dejación. Los hechos, los resultados, las consecuencias, las responsabilidades, son minucias que hace tiempo que han dejado de ser relevantes para muchos. Queda la adhesión incondicional. Y la vergüenza ajena.
27 agosto 2026
Plegando velas buenistas
El gobierno legisla sobre la inmigración. Las palabras y los hechos. Lo bueno de no tener principios es que se puede mantener a la vez una postura y la contraria, decir una cosa y hacer otra o defender con entusiasmo aquello que dos días antes se rechazaba con furia. Las tendencias electorales y de opinión acaban decidiendo. Lo único positivo de la descomposición del actual gobierno es que puede dejar de aceptar algunas presiones y líneas rojas de socios pajareros, desleales, o marginales. Soplan nuevos aires y hay que plegar algunas velas buenistas, cambiar el discurso antes de que los huracanes arramblen con el invento. Tienen a su favor que, hagan lo que hagan, una cosa o la contraria, cuentan con una feligresía sin criterio, entregada, acrítica y sumisa que, con sus amplias tragaderas, dirá amén a lo que sea menester. Tienen en su contra que los socios agonizan electoralmente y que los propios no dan el peso. Lo de Ceuta es muy grave. Y lo peor es que puede serlo mucho más, hasta llegar al enfrentamiento entre ceutíes y los que entraron por las bravas y deambulan por una ciudad hoy sin ley. De aquellos polvos, estos lodos.
Vacaciones. NO molestar.
Sí, es triste. Lo primero las vacaciones, los problemas pueden esperar. Indecente. Y las opiniones de esa feligresía acrítica y entregada que, pase lo que pase, se haga lo que se haga o se deje de hacer, siempre intentan (con escaso éxito) dar todo por bueno tratándose de los suyos, son opiniones que para una gran mayoría, por esperadas, por ser de oficio más que de convicción, son irrelevantes. Ya da igual lo que digan. Nadie les escucha. Sus lemas son sólo de consumo interno, a nadie más convencen. Como en el caso de la ministra Robles, la verdad les sobra, les molesta, les desenmascara. Patético. La caída definitiva del guindo va a ser muy dura.
16 agosto 2026
Hombres malos.
Guionistas, voceros y parroquianos.
Guionistas, voceros y parroquianos.
Es costumbre que cada partido envíe sus argumentarios a cargos, militantes y prensa afín para procurar facilitarles un repertorio de asuntos convenientes y de respuestas para los que no lo son, intentando controlar la agenda y unificar los mensajes, para así aliviar la conocida y habitual sequera de las cabezas de los feligreses que se deben ocupar de intervenir en medios, coloquios, debates y foros. Carnaza por una parte y humo por otra. Tampoco es inusual que el gobierno utilice algunos esbirros de El País y otros medios del régimen para desde allí difundir el catecismo, de forma a veces muy poco sutil. La llamada a apretar las filas defendiendo lo indefendible: una actuación gubernamental imprevisora, tardía, insuficiente, rendida, más parecida a la incomparecencia que a la implicación.
Se indigna uno leyendo este panfletillo, en el que es imposible encontrar un solo reproche a la actuación del gobierno y de sus ministros, (en los casos en los que ha existido alguna), ni en el origen, el trascurso o el tratamiento del problema, seguramente por escasa e ineficaz. Empezando por la de su presidente, de vacaciones a varios miles de kilómetros del marrón. No se preocupen, él está bien y, si necesitan algo, que se lo pidan.
Haciendo autocrítica a los demás, marca de la casa y el sector. Las culpas, todas ahora son... redoble de tambor, tachín tachín: ¡del presidente de Ceuta!, el señor Vivas, que se ha dejado vencer por las presiones de la ultraderecha, no por la de la situación a la que han dado lugar a base de desatender avisos, inoperancia, malas políticas y peores amigos y socios. Difícil de vender la especie. Todo el problema se resume en habilitar espacios para alojar con comodidad a los que han entrado ilegalmente en España y Ceuta no está por la labor. Pretenden que se vayan, fíjate tú. Pura ultraderecha que, con tales ataques, queda como la parte razonable y realista. No merece la pena ir rebatiendo párrafo tras párrafo; quien tenga algunas neuronas aún en uso, puede por sí mismo ver el retorcimiento de los hechos, las circunstancias, la atribución de responsabilidades y llegar a la conclusión a la que llego yo: con personajes así es imposible intentar razonar. Las culpas siempre acaban siendo ajenas, las víctimas siendo culpables y la realidad suplantada por el relato. Espero que la vergüenza que da leerlo alcance a quien se presta a escribir cosas así. Ahora queda a la feligresía difundir la buena nueva: Vivas es el responsable. No fallarán.
Los Óscares ya le dan a la peña argumentillos, sea el Rey, sea Ayuso, dos de sus fijaciones, para intentar llenar el espacio y no dejar que se traten otros asuntos que les tienen contra las cuerdas, que pronto se reanudará la temporada judicial. Ellos, intentando poner encima de la mesa algo que entretenga y despiste al personal, echan sus cangrejeras poniendo como cebo sus demonios particulares. Lo mejor contra ese intento de engatusamiento es no entrar nunca a difundir ni discutir semejantes señuelos, espejismos y embelecos. Quede para la parroquia.
En El País. Firman Carlos E. Cué y Virginia Martínez. Tal vez lo hayan escrito ellos, pero ninguna de las dos posibilidades les deja bien, a mi escaso juicio:
La Moncloa y Ceuta pactan espacios para encarrilar la crisis humanitaria en medio de una gran tensión política
16 de agosto de 2026
Hombres buenos
Hay políticos, como el señor Vivas, que buscan (y lo que es más difícil, consiguen) unir a toda la población a la que representan. A los que le votaron y a los que no. A judíos, moros, cristianos, hindúes, creyentes, descreídos, a esos que con tanta benevolencia se llaman a sí mismos 'progresistas' y a los fachas, que es lo que para esta tropa soberbia y alucinada es el presidente de Ceuta, según la falsa, mezquina y disparatada taxonomía política de su tribu. Hay un proyecto común, la defensa y supervivencia de su comunidad, de su territorio, dentro de las posibilidades que le ofrecen sus competencias, sus medios y su responsabilidad. Hay otros, claramente peores, adoradores de su propio ombligo, que trabajan justo en la dirección contraria, esto es, en dividir, enfrentar, descalificar y demonizar al discrepante, levantando muros y baluartes donde, desentendidos de la realidad y centrados en su propia supervivencia, a costa de lo que sea, acaban encerrados y cada vez más solos. Viva Vivas y que los votos pongan a cada cual en el lugar que merecen.
14 de agosto 2026Cerrado por vacaciones
Cuando no puedas ni justificar ni dar una respuesta coherente a los problemas graves y reales ni a la falta de competencia o de intención de los tuyos para resolverlos, enreda. Intenta hacer pasar por casos gravísimos asuntos que, en comparación con aquellos que se intenta eludir, tapar o endosar al contrario, van de lo anecdótico a lo irrelevante. La tribu siempre está ahí, ya irán repitiendo ovejunamente consignas, argumentarios y mantras. La prensa y los medios deben llenar el espacio para dar de qué hablar a la clientela, diciéndoles de qué y cómo. Los foros lo repetirán. En la barra del bar de algo hay que hablar también, cada cual según talante y afinidad.
Pero la realidad es que el país sigue ardiendo por los cuatro costados, Ceuta ha sido invadida por una masa de decenas de miles de personas espoleadas para hacerlo. Ha habido muchos ahogados entre ellos, sin que sea motivo de escándalo en esta ocasión, seguramente porque no se le pueden echar las culpas al PP. Al sátrapa marroquí tal vez se le haya ido el asunto de las manos, viendo el asombro y el escándalo mundial, aunque la respuesta española ha sido débil, tardía, rendida y preocupante, por decir que ha habido alguna, aparte de darle las gracias. Los que han abandonado Ceuta se han ido porque han querido, aunque aún quedan unos miles que no están por la labor y hacen la vida difícil a los ceutíes. Tienen la habilidad de urdir leyes que crean más problemas de los que resuelven, a la vez que convierten otros en irresolubles.
El presidente sigue de vacaciones, en su ventorro tinerfeño, ajeno y alejado de estos engorros, incordios y pejigueras. Uniendo la desvergüenza al recochineo recomienda listas de libros y canciones, algo que sólo sirve para que la población vea en qué manos estamos, cínicas e irresponsables. Yo estoy bien. Para hacérselo mirar, él y los suyos. Porque a la peña o le parece bien o no le parece mal, como cabría esperar. No hay perro que no se le parezca el amo. Al menos no entremos en la distracción pretendida con la estúpida y desesperada agenda con la que quieren tapar o difuminar fuegos y problemas fronterizos, el panorama judicial para el gobierno y lo que queda de su partido, más que preocupante, agónico. Los dirigentes de los grupúsculos que le apoyan dentro y fuera del gobierno, cada cual a lo suyo, buscándose un futuro en algunas listas electorales para ir viviendo o postulándose para algún organismo internacional bien pagado, abonando el terreno de posibles nombramientos con dinero público, ese que no es de nadie y que con tanta alegría e irresponsabilidad derrochan. Al menos, que no pretendan que dediquemos un minuto a responderles, debatir (ya ni saben lo que es eso) o siquiera entrar a los trapos con los que quisieran torear al respetable. No, la foto del rey, el piso de Ayuso o el eclipse, no dan para tapar tanto, almas de cántaro. Seguid hablando de esas cosas dentro de la parroquia, pensad que hay alguien más fuera de ella que piensa como vosotros, encorajinaos, soltad vapores sulfurosos por las fauces, decidlo todo muy fuerte y muchas veces, insultad a quien piense distinto que, para vuestro pesar, es la mayoría, creed que eso os hará el caldo gordo en futuras elecciones, pero con vuestro pan os lo comáis. Seguid así, que vais bien y daos por contestados. No merece la pena perder tiempo y fuerzas respondiendo a señuelos, humos y embelecos.
Pero la realidad es que el país sigue ardiendo por los cuatro costados, Ceuta ha sido invadida por una masa de decenas de miles de personas espoleadas para hacerlo. Ha habido muchos ahogados entre ellos, sin que sea motivo de escándalo en esta ocasión, seguramente porque no se le pueden echar las culpas al PP. Al sátrapa marroquí tal vez se le haya ido el asunto de las manos, viendo el asombro y el escándalo mundial, aunque la respuesta española ha sido débil, tardía, rendida y preocupante, por decir que ha habido alguna, aparte de darle las gracias. Los que han abandonado Ceuta se han ido porque han querido, aunque aún quedan unos miles que no están por la labor y hacen la vida difícil a los ceutíes. Tienen la habilidad de urdir leyes que crean más problemas de los que resuelven, a la vez que convierten otros en irresolubles.
El presidente sigue de vacaciones, en su ventorro tinerfeño, ajeno y alejado de estos engorros, incordios y pejigueras. Uniendo la desvergüenza al recochineo recomienda listas de libros y canciones, algo que sólo sirve para que la población vea en qué manos estamos, cínicas e irresponsables. Yo estoy bien. Para hacérselo mirar, él y los suyos. Porque a la peña o le parece bien o no le parece mal, como cabría esperar. No hay perro que no se le parezca el amo. Al menos no entremos en la distracción pretendida con la estúpida y desesperada agenda con la que quieren tapar o difuminar fuegos y problemas fronterizos, el panorama judicial para el gobierno y lo que queda de su partido, más que preocupante, agónico. Los dirigentes de los grupúsculos que le apoyan dentro y fuera del gobierno, cada cual a lo suyo, buscándose un futuro en algunas listas electorales para ir viviendo o postulándose para algún organismo internacional bien pagado, abonando el terreno de posibles nombramientos con dinero público, ese que no es de nadie y que con tanta alegría e irresponsabilidad derrochan. Al menos, que no pretendan que dediquemos un minuto a responderles, debatir (ya ni saben lo que es eso) o siquiera entrar a los trapos con los que quisieran torear al respetable. No, la foto del rey, el piso de Ayuso o el eclipse, no dan para tapar tanto, almas de cántaro. Seguid hablando de esas cosas dentro de la parroquia, pensad que hay alguien más fuera de ella que piensa como vosotros, encorajinaos, soltad vapores sulfurosos por las fauces, decidlo todo muy fuerte y muchas veces, insultad a quien piense distinto que, para vuestro pesar, es la mayoría, creed que eso os hará el caldo gordo en futuras elecciones, pero con vuestro pan os lo comáis. Seguid así, que vais bien y daos por contestados. No merece la pena perder tiempo y fuerzas respondiendo a señuelos, humos y embelecos.
11 de agosto 2026
De los humos
Extrañado por el medio que lo publica, que no por el contenido, leo un artículo en El País en el que un ciudadano habla de España como estado fallido por la pobre respuesta y nula prevención de su dirigencia ante gravísimos quebrantos y catacumbres como los incendios, problemas como la emigración descontrolada o la losa de la falta y carestía de vivienda. Como todo lo que leo, lo hago desde un punto de vista crítico. Hago mentalmente objeciones y procuro anticipar las que otros podrían esgrimir, no sin parte de razón. Podrán decir que el artículo, como tantos otros, es algo demagógico, alarmista, exagerado, parcial, simplista, entre otros reparos posibles. Bien. Pero no desentona de lo que viene siendo normal en las prosas de la prensa política y de los penosos representantes institucionales, que deberían aportar más rigor, sin que nadie se salve, salvo excepciones que no conozco.
Todo es muy complejo y, cuando ante un problema, las explicaciones sugeridas y las soluciones propuestas son tan sencillas y fáciles como ajenas las responsabilidades, es que no son ciertas, posibles o efectivas. De forma que si bien esas críticas previsibles son de recibo ante este artículo de un particular, por contra, no se llevan mucho de las justificaciones, atribuciones de responsabilidad y propuestas de solución de casi todos aquellos que hemos nombrado para que las eviten o solucionen. Sus excusas, que no explicaciones, son también simples y banales. Peor aún: suelen ser más peregrinas y alejadas de la realidad. Meras exculpaciones. Sería algo ajeno a nuestros usos y costumbres, inédito en nuestra incultura política, que alguien asumiera alguna culpa o responsabilidad. Quita, quita.. Ni parte de ella. Desde el invariable y previsto señalamiento a un villano absoluto de entre los contrarios, alguien a quien endosar enteros errores, maldades, ineficacias y oscuros intereses, pasando por el asombroso ‘son cosas que pasan’, no siempre hay un culpable, que hay que tener cuajo, hasta el ‘me voy de vacaciones y ahí os quedáis con la industria, pringaos’. Si se hunde el mundo, me llamáis, si eso. Seguro que el marrón es competencia de otras administraciones, que para eso hemos hecho tantas. Si eso no es suficiente o no cuela ya, cierto es que soy el de más arriba, pero que de las cosas se ocupen los de más abajo, que en el pobladísimo organigrama siempre hay responsables en los niveles inferiores y uno no puede estar en todo. Hay muchas variedades de ventorro.
Lo malo es que una parte no pequeña de la sociedad, tratándose de los suyos, es capaz de digerir como buena una explicación como la de que tengo ahí guardadas treinta años unas joyitas que, ahora me entero, valen un pastizal, que no declaré ni pagué ni en su momento ni nunca los impuestos correspondientes, que no soy capaz de explicar su procedencia, pero que estamos en ello, en encontrar alguna explicación de recibo, aparte de la prescripción, que todo lo lava. Pero eso sí, sin afán patrimonial. Sapos más gordos han tragado con gusto. Con parroquias así, la cosa no tiene arreglo.
Hay casos gravísimos, de portada a cuatro columnas. Poca cosa si es de los propios. Otros algo menores, que en países serios dirigidos por personas decentes y poblados por ciudadanos exigentes provocan dimisiones inmediatas, e infinidad de otros, poco explicables, dudosos, dignos de investigación, incluso claramente reprobables, pero que, visto lo visto, sólo darían para aparecer en la quinta página del periódico. A falta de nada mejor, explotemos esos temas, reprobables, pero menores, las veinticuatro horas del día en los foros y todas las disponibles en los programas y prensa del régimen. Lo del ático de la señora Ayuso es un asunto más que dudoso en espera de una explicación razonable. Si la hay. Quisieran con eso equilibrar una balanza, hoy demasiado adversa, con casos así. Borrar con eso todos sus gravísimos casos de corrupción, esos que venían a impedir. Y no, almas de cántaro, un ático no da para tanto. Para la parroquia casi vale, ya está hecha a acatar lo que sea menester pensar y dar por bueno o por malo, pero para tapar tanta mierda propia fuera de ella no, desde luego.
Artículo en El País de Federico J. González Tejera, al que no tengo el gusto de conocer ni ubicar:
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