
Que haya descansado y dejado descansar pausando la publicación durante un tiempo de nuevas entradas en el blog no quiere decir que haya dejado de escribir a diario acerca de la actualidad. He llenado bastantes cuadernos, a cual más bonito, pero para uso interno. Como los personajes se repiten y de ellos no cabe esperar ninguna novedad positiva, ha sido mejor dejar de repetirme siguiendo el paso de este gobierno que, ayudado por sus socios y apoyos, parece empeñado en no dar una a derechas. En todos los sentidos de la frase. Porque ese, sobrevivir, es su único proyecto reconocible. Es su programa, su plan, su deseo y su miedo: evitar, por todos los medios, entregar democráticamente el gobierno a la oposición. Una vez sabemos que Zapatero cuando se señalaba la ceja, a la vez que lo imitaban sus entregados feligreses de dentro y de fuera de la farándula, con ello querían señalar hasta dónde les llegaba la corrupción. Ha resultado que, en realidad, tampoco es que les resulte insoportable, siquiera molesta, mientras sean ellos los que la protagonicen. La económica y la que aún es peor: la venta de impunidades, derechos, transferencias, palacetes en París, privilegios y lo que sea menester a cambio de votos. Con ello se desfigura todo, porque para seguir en el gobierno tienes que hacer precisamente todo lo contrario de lo que predicabas que harías si para ello se te entregaba el mando de la nación. Era también mentira, cosa que supimos desde el primer día. Ocupar el poder, para hacer con él lo que haga falta para mantenerlo, algo circular, una petición de principio, demostrando de paso que se carece de todo lo que se parezca a eso. Un fin tan definido y poderoso no necesita principios, es más, estos se convierten en un estorbo si nos llevaran al fin del propio gobierno.
No he publicado espístolas durante este tiempo porque acabaría siendo siempre la misma. Una promesa, una necesidad, un incumplimiento, un hacer lo contrario de lo prometido, buscar excusas, a veces peregrinas y risibles, para justificar tan rápida evolución ética y programática y, por último pero no mejor, entrega total de una parroquia que lo mismo hubieran aplaudido una cosa que la contraria. Es lo que vienen haciendo desde que este señor desgobierna y, con gente así, no cabe el debate, la argumentación ni el recurso a datos y realidades. Son cosas de la fe, y poco hay que hablar. Sobre todo cuando han perdido la costumbre y muchos la capacidad de argumentar. Acostumbrados a intervenir en la parroquia virtual entre feligreses telemáticos, cuando salen de ella, no conciben que alguien pueda pensar de otra forma. Llega el insulto, la descalificación, los fachas, los fascistas, los equidistantes y demás morralla. De paso, no falta un chute de autoestima, que deben de tener bastante desportillada, y se cuentan a si mismos lo mucho que leen, estudian y piensan, a diferencia de los contrarios, unos analfabetos embrutecidos. Si miraran la prensa que no es la del movimiento, verían que se están quedando en cuadro, que la inteligencia huye de ellos, como alguna vez hace decenios se les acercaba. No han dejado sin descalificar prácticamente a ninguna mente en buen uso y, como no hay perro que no se parezca al amo, aplauden y tienen por el colmo de la decencia y la objetividad a los pocos pero bien pagados periodistas que viven del bulo de llamar bulos a las verdades que dicen los demás.
Podríamos tener una epístola al mes o a la semana. Bastaría con fotocopiar la última y cambiar la fecha. Siempre ocurre lo mismo. El método no varía ni los protagonistas casi tampoco. Cambia el desmán, la ley perpetrada de encargo, el cambalache de votos por reformas legales o cesiones de privilegios en política territorial, el personaje modélico que se cae de la almena ética por el peso del botín. En fin, no había necesidad de molestarse uno ni molestar a los demás para repetir episodios tan parecidos como indecentes. Aquí van algunas notas de este verano, de esas que anoto en mis cuadernos o publico en facebook.
5 Agosto 2026
CEUTA, INCENDIOS Y VACACIONES
Hemos soportado demasiadas cosas, demasiadas cesiones,
compraventas de inmunidades, abusos, corrupciones e irresponsabilidades. No
sería correcto decir 'hemos', porque no lo hace la mayoría del país, sino las
feligresías propias y las de esos partidos con escaso peso electoral que la
propia debilidad y falta de respaldo popular de Sánchez hace decisivos. Se
supone que España era una democracia parlamentaria, no un régimen
presidencialista, que en eso ha degenerado. Una persona endiosada que decide a
lo Juan Palomo cuestiones tan graves y relevantes como el cambio repentino e
indecente sobre el Sáhara, sin que el Parlamento tenga nada que decir al
respecto. En realidad el Parlamento sirve hoy para poca cosa. Su irrelevancia
sumisa ha convertido a los diputados en nuevos procuradores en Cortes que están
a lo que se les diga. Si es que se tiene a bien consultarles. Si no cuento con
el Parlamento, gobernaré sin él. Se nos dijo. Dicho y hecho. ¿Para qué
presentar presupuestos en una legislatura sabiendo que no cuento con el apoyo
de los representantes de los españoles para aprobarlos? ¿Cómo voy a convocar
elecciones para perderlas? Con ir pagando a esos partidúnculos el precio que
vayan poniendo a cada mes en el poder, se puede ir tirando. El país por la
borda también. Como socios y como partido tiene gente sumisa, unos a lo suyo,
ordeñando a la vaca, los propios, dispuestos a defender lo que siempre
rechazaron y a dar por bueno todo aquello que siempre les pareció nefasto,
hasta inconcebible. Ante tanta tranquilidad y ausencia de problemas, vayámonos
de vacaciones, que volvamos frescos para enfrentarnos a un futuro judicial
complicado que nos pilla con las manos bastante quemadas ya. Por el cambio
climático, debe de ser. Desde la playa tinerfeña nos iremos enterando de
cuántos muertos sacan de la de Ceuta, de si siguen activos algunos incendios o
si los guardias han dado con alguna corrupción más. Cosa menor. Yo, estoy bien.

4 Agosto 2026
POLÍTCA EXTERIOR
No cabe mayor fracaso que el de la política exterior
española, en gran parte inexplicable, al menos por el momento. Alineamientos,
declaraciones y ausencias que nos ha dejado sin socios ni amigos de peso, salvo
cuatro dictaduras y otros tantos países irrelevantes, convertidos los decisivos
en enemigos declarados, sin respaldo alguno cuando surgen problemas serios que
no se han sabido anticipar. Poco nos van a ayudar China, Irán o Venezuela y el
Grupo de Puebla. Con amigos como Marruecos, no habría que buscarse más
enemigos. Al contrario de lo obligado por las circunstancias y el
reconocimiento del propio peso, parece haberse trabajado para debilitar hasta
la indefensión el lugar de España en el mundo. Hoy es, aparate de pomposas e
ingenuas declaraciones, irrelevante, de poco sirve proclamar discursos
beatíficos y dar lecciones a los que nadan y guardan la ropa. No basta en la
política internacional, una selva, con disfrazarse de san Francisco de Asís. Es
hermoso, gallardo, chulesco, pero no funciona. No se puede supeditar la
política exterior de un país a buscar el lustre quijotesco de un personaje
narcisista en busca de pasar a la Historia más por sus buenas palabras que por
sus hechos erráticos, de dudosos a nefastos, pasando por irresponsables, a la
construcción de una figura de Pepito Grillo en busca de una salida de lustre
internacional a costa de la seguridad y la posición internacional del país.
Sumiso y rendido con los que le desprecian y exprimen, dentro y fuera, soberbio
y retador con los que necesitamos como socios y amigos, a los que se ha puesto
unánimemente en contra. Cara nos está saliendo la creación de este gólem. En la
playa, de vacaciones, nadando y tocando la lira a casi dos mil kilómetros de
Madrid, sin duda feliz porque estos desastres de incendios generalizados y
ataques a la frontera tapen por unas semanas la inmensa corrupción que le
rodea.
4 Agosto 2026
UN GOBIERNO DECENTE
Dicen algunos que se dicen progresistas que no pueden
permitir un gobierno de derechas porque es necesario un gobierno ‘decente’.
Fíjate tú. Obviamente se refieren a uno con Ábalos, Cerdán, Leire Díaz y su
organización criminal para chantajear jueces, fiscales, periodistas que osen
investigar las corrupciones de miembros del partido y del gobierno, a los
directores de Correos, del Sepi, a los de Hacienda que no investigan a los de
la casa como los jefes y jefas de la Guardia Civil que investigan más a los
guardias que persiguen la corrupción que a los corruptos, y otros cientos así.
Un sindiós al servicio de una sola persona y su lista civil. Santos varones y santas hembras
aconsejados e iluminados éticamente por Zapatero, eso sí, sin afán patrimonial.
Sin duda a ti te parecerá el no va más de la decencia. Para hacérselo ver los creyentes. No
todo el mundo, afortunadamente tiene tan inmensas tragaderas. Aciertan,
cualquier gobierno futuro no puede ir más que a mejor, por mucho que la
feligresía se esfuerce en beatificar corruptos, inútiles y sectarios si son de
su parroquia.
Si entras en debates con estos parroquianos no suelen ser
conscientes que ya no hablan desde el altar de su templo, aunque sigan sin
bajarse de la peana. Creen que contestan a los de su foro y su parroquia, esos
que siempre, digas lo que digas, a veces verdaderas locuras, provocan un aplauso cerrado, salida a
hombros, dos orejas y vuelta al ruedo. Siempre están al 100% de acuerdo
con el predicador, que se lo acaba de quitar de las bocas, no se puede decir mejor y los
demás, si alguien se atreve a decir algo en contra, todos unos fachas. Y, luego,
como toque de humor, se deja caer el omnipresente cazafantasmas, el de los
equidistantes.
Están muy mal acostumbrados. Salir de la burbuja unánime a campo
abierto requiere esforzarse un poco más, no nos van a arreglar con cuatro
recursos de argumentario. Acaban perdiendo la capacidad argumental, hechos a
que no hagan falta argumentos. Se les desafilan las uñas. No convencen ni poco
ni mucho, como deberían suponer. De la inmensa corrupción de la casa, salvo que es poca
cosa, ya pasada y pagada insinúan, porque los delincuentes pillados con el carrito de los
helados se dieron de baja antes de entrar en la cárcel, no tienen nada que
decir, todo bien para ellos, es cosa llevadera. Mucho han bajado el listón,
quien alguno tenía de verdad. Seguimos haciéndole autocrítica a los demás,
marca de la casa.
3 de agosto 2026
POLITIQUILLOS
Le preguntaba Margallo a una contertuliana que qué habría
hecho Gran Bretaña si hubiéramos tenido la ocurrencia de enviarle ocho o diez
decenas de miles de paisanos a invadir Gibraltar. Que se lo pregunten a
Argentina. Desde luego, no nos iban a dar las gracias, como (no en nuestro
nombre) se ha hecho al sátrapa marroquí para vergüenza nacional, asombro en las
cancillerías y risión mundial. Entre Margallo y Albares hay ciertas
diferencias. Las que van de ser un ministro a ser un mindundi. Si no fuera también
trágico, sería sólo ridículo. Pero para algunos, según leo con pasmo, Sánchez y
su gobierno sumiso e inoperante son algo así como una mezcla de Churchil,
Alejandro Magno y Ghandi. Todo en ellos es verdad, transparencia, eficacia,
siempre dando la cara, previsores, anticipándose a los problemas y dotándose de
recursos. Ni una palabra sobre esa corrupción, hoy propia y extendida que. como
tantas otras mentiras, decían antes que tanto les preocupaba, que era
insoportable cuando era ajena. Acuerdo total en la parroquia, como en todos
aquellos clubes, foros e iglesias en donde sólo piensa uno, el cura. Como Sánchez,
ese hombre, no hay dos. A Dios gracias. La verdad es que más se va pareciendo a
Nerón, ya tocando la lira en Tenerife. Miedo da lo que este señor y sus
tropecientos asesores son capaces de urdir en un mes de molicie y asueto.
Como es costumbre, no merece la pena entrar en debates; hay
dos formas de ver las cosas totalmente diferentes e incompatibles. Ocurre a
menudo. Las guerras, invasiones, espionajes, golpes de estado, y muchas otras
acciones, ya no son como en el siglo pasado, aunque sigamos usando las mismas
palabras, mientras encontramos otras. Yo también leo cosas, análisis e
interpretaciones en medios y en algunas homilías y hojas parroquiales que me
resultan inconcebibles y que tampoco consigo entender. No es que sea nada
nuevo, pero cada vez hay menos posibilidades de acuerdo. Hay quien ha trabajado
a fondo el tema, asunto en el que tampoco pensaremos lo mismo en cuanto a
atribuciones. Yo suelo descartar siempre a la extrema izquierda, a los
separatistas, albaceas de terroristas y a la extrema derecha. Sus opiniones me
parecen oportunistas, anacrónicas, vacías, retóricas, destructivas. No espero
de ellos racionalidad, menos equilibrio y sensatez. En realidad, no cabe
esperar nunca nada de ellos, si acaso ruido, enfrentamiento y dispersión. No
aportan nada más que eso. Pero hubo dos partidos que deberían hoy entenderse en
un acuerdo de mínimos para arrojar a la irrelevancia a todos esos mundos, antes
marginales, que es su verdadero peso si no se cede a sus chantajes para
gobernarse unos votos. Hoy hay un muro, un abismo en medio, cavado con grandes
esfuerzos de ingeniería social, manipulación y propaganda (y sumisión
acrítica), que hace imposible toda conversación pública o debate constructivo.
1 de agosto de 2026
¡DEJADME SOLO!
Sería ridículo si no fuese trágico. La soledad de España
cuando tiene problemas por una política inmigratoria disparatada y unas
relaciones internacionales que han conseguido dejarnos aislados cuando pintan
bastos en el mundo. Solos, salvo compañías que más restan que suman, dejando
aparte esos discursos casi siempre equivocados, grandilocuentes y a menudo
quijotescos que nos han traído hasta aquí. Todo empezó con Zapatero, quedándose
sentado ante la bandera de USA y con otros gestos hostiles hacia ese país, esos
desafíos que tanto gustan a su parroquia, pero que tienen estas consecuencias y
las tendrán peores. Sánchez ha rematado la jugada, dejándonos con pocos amigos,
y ninguno ni útil ni relevante. Para él, Marruecos lo es. No pintamos nada,
menos que nunca, y las relaciones internacionales no son lugar para lecciones
morales, menos si no van respaldadas por otras fortalezas, esas que tampoco
tenemos. La chulería no lo es y la moralina aún menos. Mejor un Kissinger que
un san Francisco de Asís en un mundo sin reglas.
SI lo que ha ocurrido en Ceuta, un ensayo para una futura
marcha verde definitiva, midiendo la capacidad de respuesta y la resolución del
gobierno español, que ha dejado en evidencia ambas carencias, les pilló de
sorpresa, apaga y vámonos. Si el CNI y los servicios de inteligencia militar
habían avisado, como es de suponer, la cosa aún es más grave. Acaba el señor
presidente dándole las gracias a Marruecos, al que debe pedir permiso para cada
movimiento o atenerse a las consecuencias. Algún día sabremos el porqué. Y ya,
de vacaciones. Maravilloso.
Completa el ridículo, ese ya particular y muy repartido, el
esfuerzo coordinado o por libre de los feligreses más obtusos y entregados para
retorcer las cosas hasta llegar a echarle las culpas al PP. Hace falta tener
cinismo y cuajo. Estamos perdidos con esta tropa refractaria a la realidad a la
que no hacen mella ni la corrupción, ni la mentira ni la incapacidad
manifiesta.
31 de julio de 2026
INTELIGENCIA
Es inevitable hacerse muchas preguntas. ¿A qué se dedican y
a quién vigilan los servicios de información, a los enemigos del país o a los
del gobierno? ¿Cuándo vamos a tener un ministro de Exteriores serio y capaz, al
servicio del Estado, no de su jefe? ¿Podemos llamar política exterior a este
sindiós, un suicidio desde hace ya tiempo? Las fuerzas de seguridad, claramente
insuficientes en esa frontera de riesgo, hoy de nuevo violada, ¿deben limitarse
a mirar y contar los asaltantes? ¿El ejército no tiene entre sus misiones, tal
vez la principal, evitar esto? ¿Nos acordaremos de las leyes y medidas de
extranjería, regularizaciones de millones de extranjeros, nietos y primos,
sucesivos efectos llamada y puertas abiertas a cuantos quieran venir, a la hora
de votar? ¿Puede un gobierno y su presidente dirigir y salvar a un país cuando
le falta tiempo, personal y recursos para salvarse a sí mismo? En fin, mal
arreglo tiene la cosa cuando no hay nadie al frente o está en sus cosas y sus
problemas más que en los del país. Hablemos de Ayuso.