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miércoles, 12 de agosto de 2026

Bitácora veraniega 2026 -2-


38 agosto 2026
Irrecuperables

Cuando la realidad se impone, cosa que casi siempre acaba ocurriendo, cuando lo que se ha hecho y, sobre todo, lo que se ha dejado de hacer, no hay relato que lo haga presentable, se recurre una vez más a la fantasía, a la fábula. No hagas caso a tus ojos, que yo te lo voy a contar mejor: los ceutíes son unos fascistas y la oposición es desleal y critica al gobierno. ¡Qué infamia, fíjate tú! De forma que, los culpables últimos son la población y esos fachas que se empecinan en sustituir a este maravilloso gobierno, tan de todos, tan presente, eficaz y resolutivo como fiable y sincero. Lo curioso y preocupante es ver la cantidad de personas que compran tal producto, amoldados ya sus mentes y sus afectos a dar por bueno cualquier desmán, disparate o dejación. Los hechos, los resultados, las consecuencias, las responsabilidades, son minucias que hace tiempo que han dejado de ser relevantes para muchos. Queda la adhesión incondicional. Y la vergüenza ajena.

27 agosto 2026
Plegando velas buenistas

El gobierno legisla sobre la inmigración. Las palabras y los hechos. Lo bueno de no tener principios es que se puede mantener a la vez una postura y la contraria, decir una cosa y hacer otra o defender con entusiasmo aquello que dos días antes se rechazaba con furia. Las tendencias electorales y de opinión acaban decidiendo. Lo único positivo de la descomposición del actual gobierno es que puede dejar de aceptar algunas presiones y líneas rojas de socios pajareros, desleales, o marginales. Soplan nuevos aires y hay que plegar algunas velas buenistas, cambiar el discurso antes de que los huracanes arramblen con el invento. Tienen a su favor que, hagan lo que hagan, una cosa o la contraria, cuentan con una feligresía sin criterio, entregada, acrítica y sumisa que, con sus amplias tragaderas, dirá amén a lo que sea menester. Tienen en su contra que los socios agonizan electoralmente y que los propios no dan el peso. Lo de Ceuta es muy grave. Y lo peor es que puede serlo mucho más, hasta llegar al enfrentamiento entre ceutíes y los que entraron por las bravas y deambulan por una ciudad hoy sin ley. De aquellos polvos, estos lodos.

26 agosto 2026

Vacaciones. NO molestar.

Sí, es triste. Lo primero las vacaciones, los problemas pueden esperar. Indecente. Y las opiniones de esa feligresía acrítica y entregada que, pase lo que pase, se haga lo que se haga o se deje de hacer, siempre intentan (con escaso éxito) dar todo por bueno tratándose de los suyos, son opiniones que para una gran mayoría, por esperadas, por ser de oficio más que de convicción, son irrelevantes. Ya da igual lo que digan. Nadie les escucha. Sus lemas son sólo de consumo interno, a nadie más convencen. Como en el caso de la ministra Robles, la verdad les sobra, les molesta, les desenmascara. Patético. La caída definitiva del guindo va a ser muy dura.

16 agosto 2026

Hombres malos.
Guionistas, voceros y parroquianos.

Es costumbre que cada partido envíe sus argumentarios a cargos, militantes y prensa afín para procurar facilitarles un repertorio de asuntos convenientes y de respuestas para los que no lo son, intentando controlar la agenda y unificar los mensajes, para así aliviar la conocida y habitual sequera de las cabezas de los feligreses que se deben ocupar de intervenir en medios, coloquios, debates y foros. Carnaza por una parte y humo por otra. Tampoco es inusual que el gobierno utilice algunos esbirros de El País y otros medios del régimen para desde allí difundir el catecismo, de forma a veces muy poco sutil. La llamada a apretar las filas defendiendo lo indefendible: una actuación gubernamental imprevisora, tardía, insuficiente, rendida, más parecida a la incomparecencia que a la implicación.
Se indigna uno leyendo este panfletillo, en el que es imposible encontrar un solo reproche a la actuación del gobierno y de sus ministros, (en los casos en los que ha existido alguna), ni en el origen, el trascurso o el tratamiento del problema, seguramente por escasa e ineficaz. Empezando por la de su presidente, de vacaciones a varios miles de kilómetros del marrón. No se preocupen, él está bien y, si necesitan algo, que se lo pidan.
Haciendo autocrítica a los demás, marca de la casa y el sector. Las culpas, todas ahora son... redoble de tambor, tachín tachín: ¡del presidente de Ceuta!, el señor Vivas, que se ha dejado vencer por las presiones de la ultraderecha, no por la de la situación a la que han dado lugar a base de desatender avisos, inoperancia, malas políticas y peores amigos y socios. Difícil de vender la especie. Todo el problema se resume en habilitar espacios para alojar con comodidad a los que han entrado ilegalmente en España y Ceuta no está por la labor. Pretenden que se vayan, fíjate tú. Pura ultraderecha que, con tales ataques, queda como la parte razonable y realista. No merece la pena ir rebatiendo párrafo tras párrafo; quien tenga algunas neuronas aún en uso, puede por sí mismo ver el retorcimiento de los hechos, las circunstancias, la atribución de responsabilidades y llegar a la conclusión a la que llego yo: con personajes así es imposible intentar razonar. Las culpas siempre acaban siendo ajenas, las víctimas siendo culpables y la realidad suplantada por el relato. Espero que la vergüenza que da leerlo alcance a quien se presta a escribir cosas así. Ahora queda a la feligresía difundir la buena nueva: Vivas es el responsable. No fallarán.
Los Óscares ya le dan a la peña argumentillos, sea el Rey, sea Ayuso, dos de sus fijaciones, para intentar llenar el espacio y no dejar que se traten otros asuntos que les tienen contra las cuerdas, que pronto se reanudará la temporada judicial. Ellos, intentando poner encima de la mesa algo que entretenga y despiste al personal, echan sus cangrejeras poniendo como cebo sus demonios particulares. Lo mejor contra ese intento de engatusamiento es no entrar nunca a difundir ni discutir semejantes señuelos, espejismos y embelecos. Quede para la parroquia.
En El País. Firman Carlos E. Cué y Virginia Martínez. Tal vez lo hayan escrito ellos, pero ninguna de las dos posibilidades les deja bien, a mi escaso juicio: La Moncloa y Ceuta pactan espacios para encarrilar la crisis humanitaria en medio de una gran tensión política

16 de agosto de 2026

Hombres buenos

Hay políticos, como el señor Vivas, que buscan (y lo que es más difícil, consiguen) unir a toda la población a la que representan. A los que le votaron y a los que no. A judíos, moros, cristianos, hindúes, creyentes, descreídos, a esos que con tanta benevolencia se llaman a sí mismos 'progresistas' y a los fachas, que es lo que para esta tropa soberbia y alucinada es el presidente de Ceuta, según la falsa, mezquina y disparatada taxonomía política de su tribu. Hay un proyecto común, la defensa y supervivencia de su comunidad, de su territorio, dentro de las posibilidades que le ofrecen sus competencias, sus medios y su responsabilidad. Hay otros, claramente peores, adoradores de su propio ombligo, que trabajan justo en la dirección contraria, esto es, en dividir, enfrentar, descalificar y demonizar al discrepante, levantando muros y baluartes donde, desentendidos de la realidad y centrados en su propia supervivencia, a costa de lo que sea, acaban encerrados y cada vez más solos. Viva Vivas y que los votos pongan a cada cual en el lugar que merecen.


14 de agosto 2026

Cerrado por vacaciones

Cuando no puedas ni justificar ni dar una respuesta coherente a los problemas graves y reales ni a la falta de competencia o de intención de los tuyos para resolverlos, enreda. Intenta hacer pasar por casos gravísimos asuntos que, en comparación con aquellos que se intenta eludir, tapar o endosar al contrario, van de lo anecdótico a lo irrelevante. La tribu siempre está ahí, ya irán repitiendo ovejunamente consignas, argumentarios y mantras. La prensa y los medios deben llenar el espacio para dar de qué hablar a la clientela, diciéndoles de qué y cómo. Los foros lo repetirán. En la barra del bar de algo hay que hablar también, cada cual según talante y afinidad.

Pero la realidad es que el país sigue ardiendo por los cuatro costados, Ceuta ha sido invadida por una masa de decenas de miles de personas espoleadas para hacerlo. Ha habido muchos ahogados entre ellos, sin que sea motivo de escándalo en esta ocasión, seguramente porque no se le pueden echar las culpas al PP. Al sátrapa marroquí tal vez se le haya ido el asunto de las manos, viendo el asombro y el escándalo mundial, aunque la respuesta española ha sido débil, tardía, rendida y preocupante, por decir que ha habido alguna, aparte de darle las gracias. Los que han abandonado Ceuta se han ido porque han querido, aunque aún quedan unos miles que no están por la labor y hacen la vida difícil a los ceutíes. Tienen la habilidad de urdir leyes que crean más problemas de los que resuelven, a la vez que convierten otros en irresolubles.

El presidente sigue de vacaciones, en su ventorro tinerfeño, ajeno y alejado de estos engorros, incordios y pejigueras. Uniendo la desvergüenza al recochineo recomienda listas de libros y canciones, algo que sólo sirve para que la población vea en qué manos estamos, cínicas e irresponsables. Yo estoy bien. Para hacérselo mirar, él y los suyos. Porque a la peña o le parece bien o no le parece mal, como cabría esperar. No hay perro que no se le parezca el amo. Al menos no entremos en la distracción pretendida con la estúpida y desesperada agenda con la que quieren tapar o difuminar fuegos y problemas fronterizos, el panorama judicial para el gobierno y lo que queda de su partido, más que preocupante, agónico. Los dirigentes de los grupúsculos que le apoyan dentro y fuera del gobierno, cada cual a lo suyo, buscándose un futuro en algunas listas electorales para ir viviendo o postulándose para algún organismo internacional bien pagado, abonando el terreno de posibles nombramientos con dinero público, ese que no es de nadie y que con tanta alegría e irresponsabilidad derrochan. Al menos, que no pretendan que dediquemos un minuto a responderles, debatir (ya ni saben lo que es eso) o siquiera entrar a los trapos con los que quisieran torear al respetable. No, la foto del rey, el piso de Ayuso o el eclipse, no dan para tapar tanto, almas de cántaro. Seguid hablando de esas cosas dentro de la parroquia, pensad que hay alguien más fuera de ella que piensa como vosotros, encorajinaos, soltad vapores sulfurosos por las fauces, decidlo todo muy fuerte y muchas veces, insultad a quien piense distinto que, para vuestro pesar, es la mayoría, creed que eso os hará el caldo gordo en futuras elecciones, pero con vuestro pan os lo comáis. Seguid así, que vais bien y daos por contestados. No merece la pena perder tiempo y fuerzas respondiendo a señuelos, humos y embelecos.


11 de agosto 2026

De los humos

Extrañado por el medio que lo publica, que no por el contenido, leo un artículo en El País en el que un ciudadano habla de España como estado fallido por la pobre respuesta y nula prevención de su dirigencia ante gravísimos quebrantos y catacumbres como los incendios, problemas como la emigración descontrolada o la losa de la falta y carestía de vivienda. Como todo lo que leo, lo hago desde un punto de vista crítico. Hago mentalmente objeciones y procuro anticipar las que otros podrían esgrimir, no sin parte de razón. Podrán decir que el artículo, como tantos otros, es algo demagógico, alarmista, exagerado, parcial, simplista, entre otros reparos posibles. Bien. Pero no desentona de lo que viene siendo normal en las prosas de la prensa política y de los penosos representantes institucionales, que deberían aportar más rigor, sin que nadie se salve, salvo excepciones que no conozco.
Todo es muy complejo y, cuando ante un problema, las explicaciones sugeridas y las soluciones propuestas son tan sencillas y fáciles como ajenas las responsabilidades, es que no son ciertas, posibles o efectivas. De forma que si bien esas críticas previsibles son de recibo ante este artículo de un particular, por contra, no se llevan mucho de las justificaciones, atribuciones de responsabilidad y propuestas de solución de casi todos aquellos que hemos nombrado para que las eviten o solucionen. Sus excusas, que no explicaciones, son también simples y banales. Peor aún: suelen ser más peregrinas y alejadas de la realidad. Meras exculpaciones. Sería algo ajeno a nuestros usos y costumbres, inédito en nuestra incultura política, que alguien asumiera alguna culpa o responsabilidad. Quita, quita.. Ni parte de ella. Desde el invariable y previsto señalamiento a un villano absoluto de entre los contrarios, alguien a quien endosar enteros errores, maldades, ineficacias y oscuros intereses, pasando por el asombroso ‘son cosas que pasan’, no siempre hay un culpable, que hay que tener cuajo, hasta el ‘me voy de vacaciones y ahí os quedáis con la industria, pringaos’. Si se hunde el mundo, me llamáis, si eso. Seguro que el marrón es competencia de otras administraciones, que para eso hemos hecho tantas. Si eso no es suficiente o no cuela ya, cierto es que soy el de más arriba, pero que de las cosas se ocupen los de más abajo, que en el pobladísimo organigrama siempre hay responsables en los niveles inferiores y uno no puede estar en todo. Hay muchas variedades de ventorro.
Lo malo es que una parte no pequeña de la sociedad, tratándose de los suyos, es capaz de digerir como buena una explicación como la de que tengo ahí guardadas treinta años unas joyitas que, ahora me entero, valen un pastizal, que no declaré ni pagué ni en su momento ni nunca los impuestos correspondientes, que no soy capaz de explicar su procedencia, pero que estamos en ello, en encontrar alguna explicación de recibo, aparte de la prescripción, que todo lo lava. Pero eso sí, sin afán patrimonial. Sapos más gordos han tragado con gusto. Con parroquias así, la cosa no tiene arreglo.
Hay casos gravísimos, de portada a cuatro columnas. Poca cosa si es de los propios. Otros algo menores, que en países serios dirigidos por personas decentes y poblados por ciudadanos exigentes provocan dimisiones inmediatas, e infinidad de otros, poco explicables, dudosos, dignos de investigación, incluso claramente reprobables, pero que, visto lo visto, sólo darían para aparecer en la quinta página del periódico. A falta de nada mejor, explotemos esos temas, reprobables, pero menores, las veinticuatro horas del día en los foros y todas las disponibles en los programas y prensa del régimen. Lo del ático de la señora Ayuso es un asunto más que dudoso en espera de una explicación razonable. Si la hay. Quisieran con eso equilibrar una balanza, hoy demasiado adversa, con casos así. Borrar con eso todos sus gravísimos casos de corrupción, esos que venían a impedir. Y no, almas de cántaro, un ático no da para tanto. Para la parroquia casi vale, ya está hecha a acatar lo que sea menester pensar y dar por bueno o por malo, pero para tapar tanta mierda propia fuera de ella no, desde luego.

Artículo en El País de Federico J. González Tejera, al que no tengo el gusto de conocer ni ubicar:

viernes, 15 de agosto de 2025

Bitácora veraniega

 

Una vez la mentira y el menosprecio a la promesa y la palabra dada se han instalado en la gobernanza y en la política en general, proceder de trileros que se mienten pero no se engañan, normalizada la promesa que confía, como única salida airosa, en la imposibilidad de cumplir lo acordado y prometido a la peña, entramos en el mundo desconocido de la metamentira, de la política cuántica, en la que una cosa puede ser verdad y mentira al mismo tiempo. Se habla para las parroquias respectivas, a las que se miente también para mantener la ilusión de que se ha conseguido algo. Por supuesto 'progresista', aunque sea pactando con el KuKluxKlan. Luego ya se verá. Unos y otros, confían a menudo, como decimos, en que lo acordado y vendido a la clientela sea imposible de cumplir. Se trata simplemente de ganar tiempo, aparentando tener algo que prometer cada obispo a su parroquia para conservar la silla gestatoria, que nunca falta quien la portee. A la sombra del palio simbólico de la prensa afín y los acólitos entregados. Aunque para ello haya que defender herejías. Lo malo es que, en esa amalgama societaria en la que no faltan los que quisieran acabar con todo, desguazar el país que odian y del que viven y repartirse los restos, es que a veces aparezca el número suficiente de votos para aprobar lo que no quieren ni los promotores. O lo que, simplemente, no es posible cumplir, que aún quedan jueces en Berlín y votantes con juicio. Hay temas, pues, en los que no merece la pena entrar a debatir, puro esperpento teatral, surrealismo político, una de las formas más elaboradas de corrupción, origen del desencanto, del desentendimiento y de la radicalidad extremista. Con su pan se lo coman. se trata de algo tan sencillo como no votar nunca a gente así.

 

Leo algún escrito parroquial con las oportunas glosas al Apocalipsis. Saben que lo que dicen no es cierto. Si el PP gobierna, sin duda, hará cosas que no gustarán, ni a los contrarios n a los propios. Con este gobierno pasa igual, salvo que ha hecho leyes indefendibles simplemente como pago por votos que tenían en contra a más del 70% de la población, incluidos sus votantes. Por ejemplo, la ley de amnistía.

Feijoo habla de derogar o retocar las 'leyes ideológicas' y concreta cuáles son: amnistía, ley del sí es sí, Memoria democrática, aspectos de la ley trans para impedir participación en competiciones deportivas, y aclara que la ley de la eutanasia no se tocará, por haber amplio consenso social. Y eso es lo que dice. Nada de prohibir la cebolla en la tortilla de patatas, obligar a rezar el ángelus, poner un pago por bañarse en la playa y otras medidas que han olvidado anunciar en esa delirante relación. Se puede estar en contra de un partido, se puede pedir el voto para el propio, pero no conviene mentir ni inventar. Para la parroquia vale, todos de acuerdo, fuera de ella, asombra.

De paso, olvida decir Feijoo que convendría derogar o retocar otras leyes, como recuperar el delito de convocatoria ilegal de referéndum, volver a agravar la malversación, aliviada a medida de los golpistas catalanes, recuperar la figura de la sedición, también desaparecida por otro pago a los apoyos de Junts y ERC, revertir, si se aprobara, todo lo que sea un cupo catalán, y otros desmanes parecidos. Y defender el uso del español en todas las escuelas de España si los padres lo piden, algo que parece racional y necesario. Seguramente, Feijoo se quedará más corto que largo en estas cosas. De forma, que no me han llegado a convencer ni mucho ni poco con ese sermón apocalíptico. Dense por contestados los sexadores de equidistantes. 🤣


Sobre eso de 'derogar las leyes ideológicas del sanchismo hay quien piensa —y no sin razones— que menos lobos. Claro que Rajoy mantuvo casi toda la legislación que criticaba, incluso tuvo que cesar al ministro de justicia por radical y desconectado del sentir general, como hará quien venga, sea cual fuere. También es un disparate decir que hay que derogar todas las leyes y medidas de los últimos gobiernos; ha habido cosas buenas, incluso muchas de ellas votadas por el PP, que sólo se habla de unas pocas leyes especialmente conlictivas. Pero Feijoo estará en su derecho, incluso en la obligación, de corregir desbarres, abusos y leyes producto de mercadeos indecentes. Es para lo que le votarán millones de españoles, esos que llaman fachas muchos que lo son más, sin entrar en más matices ni detalles. Y por lo que dejarán de votar o votarán en blanco muchos desencantados. Que la política es un mundo sucio, cruel y mentiroso, no es nada que no sepamos y, sálvese el que pueda, si alguien puede, que creo que no. Cuando un gobierno tiene que vivir pagando un peaje, día a día, medida a medida, ley a ley, incapaz de sacar adelante unos presupuestos en una legislatura bastante estéril, el jefe y sus más fieles acólitos deberían darse cuenta de que la cosa se acaba y que mantenerla con respiración asistida mediante pagos constantes, es perjudicial para todos, salvo para ellos, un pequeño grupo al mando. En las críticas a estos planes derogatorios hay observaciones atendibles, pero en la relación de plagas de Egipto, se han pasado varios países.

No se puede ser inteligente, tener información y decencia y dar por buenos chantajes, pagos, mercadeos, mentiras, injusticias y abusos. Hay a quien le falta alguna de esas virtudes, y a muchos, todas ellas. Borrell no es de esos bandarras dizque ilustrados que van firmando manifiestos por ahí.

El señor Trump, en una de esas órdenes ejecutivas que rubrica con una firma casi del tamaño de su estupidez, es capaz de creerse que, desde que a él se le pasó por el magín, el Golfo de México ha dejado de llamarse como desde hace siglos se venía llamando. Se equivoca, se sigue llamando igual, su poder no llega a tanto.

Hoy en el Congreso de los Diputados también van a jugar a esa magia performativa del Hágase la luz, y la luz se hizo. Las palabras como transformadoras de una realidad que, indiferente a estos abracadabras infantiles, sigue inmutable. Un reglamento de un órgano que suple su impotencia con estos entretenimientos, no puede cambiar lo que dispone el artículo 66 de la Constitución: «Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado». Ellos, por lo que parece, creen que sí, que para el césar, como para Dios, no hay nada imposible. Cada loco con su tema: ya que no somos capaces de presentar un presupuesto, como Dios manda (y también la Constitución esa que se pasan por el forro) pasemos el rato con los juegos florales del lenguaje dizque inclusivo. Ellos le llamarán como les parezca, pero esa institución se seguirá llamando Congreso de los diputados. Y el Golfo de México, golfo de México. Y la casa sin barrer.

No deja el agonizante amasijo gubernamental de hacer cualquier cosa menos lo necesario, lo urgente, lo que de verdad preocupa a los ciudadanos, cada vez más alejados de los que dicen representarlos. Lo decisivo suele responder a un chantaje, muchas otras cosas a la mera autoprotección y permanencia, aunque ya nadie sabe para qué, el resto es hacer como que se hace. La desafección, el alejamiento y el desinterés que producen los gerifaltes que deberían trabajar para todos, habitar la mesura, la centralidad y el mundo de lo real, es el fruto que cosechan siempre los que acechan en los extremos, afilándose las garras y viendo que otros hacen su trabajo de demolición de la moral pública. El resto ya se cae solo.

Una cosa es ser un país de interés turístico, al que acuden desde todo el mundo multitudes a disfrutar del sol, las playas, los monumentos y la gastronomía, y otra cosa es ser la risión del mundo. Cada vez más vienen más para ver asombrados cómo nos las arreglamos para sobrevivir a pesar de la incuria, la mediocridad, la corrupción y la desfachatez de la dirigencia. Lo nuestro parece un chiste de Gila. Sí, habrá que regular eso de los 'lobis', que cada vez huele peor.

Los peores de sus ciudadanos sólo cuestionan, incluso rechazan, la única nación que de verdad existe por estos lares: España. El Bonillo es una nación, España ni se sabe qué es. Esos quieren convertirla en un dudoso amasijo plurinacional asimétrico poblado por paletos a la greña. Si alguien habla de hacer país, sabemos que su liebre es moldear un trozo para separarlo del de todos, entre lamentos, invención de agravios y manipulación de la Historia común. No se admite más lealtad que la local, más a la tribu que al país, muestra de un aldeanismo disgregador, arcaico, egoísta, excluyente, insolidario, que hoy pasa por progresista. Se puede, y hasta se exige, mostrar con orgullo todas y cada una de las banderas, himnos, pertenencias y símbolos de la aldea, pero no los comunes, los nacionales, los del país, el único que tenemos. Los que desprecian esas cosas de todos, con su falta de fuste habitual, acusan de apropiación a los que aprecian lo que ellos ignoran y menoscaban. A menos que usemos esa palabra como la usaba Josep Pla: el país era su pueblo y poco más, Llofriu, el mas Pla, el Ampurdán, fuera de eso, todo era terra incognita, campo informe, ajeno y hostil, habitado por gente extraña, los bárbaros. A base de progresar, hemos recuperado el carlismo y ahora los más 'progresistas' van intentando recuperar el feudalismo y los reinos de Taifas con la boina bien calada.

Cuando se hacen leyes a medida de delincuentes y cuando se cuenta con tribunales afines que las den por buenas, como toda puerta que se abre para los propios, luego resulta que queda franca para los ajenos. Ocurrirá con más asuntos y escucharemos grandes cosas de los hoy consentidores intermitentes. Los Eres andaluces y los amaños de Montoro son obra de corruptos desorejados, aunque luego fueran dados por buenos por parlamentos que están para eso, para decir que sí a todo lo que se les mande. Y no vale taparse un ojo para conseguir ver bien o mal algo, según sea el desmán de los nuestros o de los ajenos. Tendría gracia que todos los sinvergüenzas aludidos escurrieran el bulto de sus desafueros.

Al final, el Tribunal Superior de Justicia Europeo tendrá que venir a poner orden y concierto en la serie de modificaciones venales y a medida del código penal y otras leyes urdidas o torturadas en potro parlamentario por el trilerismo gubernamental y societario. El tribunal europeo entenderá y, en contra de los intentos del señor Conde Pumpido, que quién lo nombra pues eso, tendrá la última palabra acerca de los Eres de Andalucía, malversación y autoamnistía. Ya nos han amonestado varias veces por la ley electoral europea paralizada como pago al PNV y, ahora, entra en escena un cupo catalán mercadeado como el último, por ahora, de los pagos del alquiler de la Moncloa. Aunque esta última barrabasada pudiera tener mal futuro, un pacto de pillo a pillo, de esos que se mienten pero no se engañan. Se promete lo que sea menester y luego, ya se verá. Es una obra en la que se actúa más para clientelas y parroquias que para los ciudadanos que acaban pagando la fiesta. Los sufragáneos, a verlas venir, a ver qué acuerdan vuesas mercedes en algún tugurio de Waterloo, donde las derrotas. El parlamento, ya si eso, está para lo que está, que es para poca cosa y nadie se determina a moverse y que el cencerro los delate. Mejor llevarles todo acordado, que si no se lían. Ver la tramitación de este engendro, si se produce, como las valoraciones en medios y redes sociales será un buen instrumento para medir desvergüenzas, sumisiones y ¡ay! progresismos.

Sánchez, en un debate televisivo, le dijo a Rajoy que no era una persona decente. Le faltó añadir que era un simple aficionado y que le sujetara el cubata, que iba a aprender lo que eran la verdadera indecencia, que incluye la arbitrariedad, la cesión continua a los chantajes, la corrupción económica y, la peor, la política, fundamento de su gobierno. Supera sus límites cada día, muestra de que no los tiene, como tampoco principios. Lo que sí tiene, y a millones, es cómplices por acción o por omisión, personas y personajes dispuestos a ser convertidos en ciudadanos de segunda con su propio voto, pero gobernadas por su amado líder. Por los suyos. Aunque, en realidad, los que escriben las leyes, los indultos, las amnistías, perdonan sus propias malversaciones y demás disparates, son los golpistas catalanes, que van triunfando. El Estado los derrotó y unos desalmados derrotan al Estado en nombre de estos enemigos del país para pagar el alquiler de la Moncloa. Los míos, dicen. Creo que esa propiedad opera al revés. No cabe mayor fanatismo irracional y sectario. Y no me vengan con memes, estampitas, recuerdos y puesandaquetús. No hay perro que no se parezca al amo.

Se empieza jugando con las palabras y se llega hasta donde estamos. Hasta donde los peores nos han llevado. Vendepatrias también es palabra muy actual. Nunca nos contaron que lo del traspaso de competencias iba a ser un proceso inacabable, y menos que llegaríamos a las transferencias bancarias, al simple pago en metálico. Esa vía tampoco parece tener fin. Habrá que pagar por apoyos para presupuestos, para cada día de agonía. Para una nueva investidura de la parte contratante de la segunda parte ya no quiero ni pensar.

Aún les parecía poco progubernamental y, desde hace tiempo, había prisa por hacerse con el grupo Prisa, dueño de El País y la SER. El dueño actual, el socio mayoritario, ese armenio de nombre impronunciable, no dio su brazo a torcer para embarcarse en la ruinosa creación de una canal de TV que todos llamaban 'TeleSánchez'. La creación y adjudicación de un nuevo canal en abierto era algo que nadie discutía y se ha paralizado al fallar el plan. Si se creaba era para la casa y para la causa. Sus peones, Contreras. Carlos Núñez y el holding de empresarios afines al gobierno Global Alconaba, al que Telefónica vendió recientemente su paquete de acciones, y demás, se harían con el mando y eso haría más gordo el caldo de la manipulación informativa. Había que combatir y silenciar a los 'pseudomedios', es decir, a los que informaban de verdad. Ver ciertos artículos o entrevistas en El País y la SER les deben haber puesto los pelos de punta. Es un indicador de debacle y desafección más fiable que las encuestas manipuladas de Tezanos, que no cree ni el mismo gobierno, pues no convoca elecciones a pesar de que su esbirro difunde la especie de que el Psoe las ganaría. Eso es otra más de las muchas corrupciones políticas que estamos sufriendo, la puesta al servicio propio de las instituciones que pagamos todos, eliminando todo resto de independencia.

Algunos periodistas? aún se atreven o se resignan a hacer de abajofirmantes de manifiestos que certifican su servilismo y arruinan definitivamente su prestigio, ya muy perjudicado. De perdidos al río, hay que unir la propia suerte a la del señor presidente. Otros, más listos, se van deslizando paso a paso hacia la verdad, la razón y la decencia, que hay que ir limpiando el expediente por si, como parece, el poder cambia de manos. La cercanía al poder proporciona muchos beneficios. Es humano acercarse al sol que más calienta. Pero no llegar a quemarse las alas, como Ícaro, con una cercanía excesiva que revele una total sumisión a un jefe, no a la verdad ni al bien común. Nadie es totalmente independiente, pero hay ciertos límites y hay quienes los han traspasado hasta el ridículo y el desprestigio irreversible. Esos no plegarán velas, no pueden, deberán seguir sirviendo a su señor, mientras dure. Luego ya veremos cómo se hace una reconversión industrial. Y abrimos un canal de youtube o un bar financiado por suscripción popular.

La selección inversa que se practica en un partido cuando se elimina (o se intenta) cualquier tipo de disidencia o de opinión alternativa. Las estrategias, la conveniencia se oponen a la igualdad, a la justicia, a la razón y al argumento. La lealtad convertida en sumisión acrítica. Quedan (y bien que se nota) en el partido los militantes más serviles y acríticos, los peores. Hay algunos que, al menos, callan, con la misma culpa pero evitando el ridículo. Los demás sobran. ¿Qué hacen aquí tipos como Felipe, Guerra, Page, Lambán, Leguina, Redondo y otros cientos de los mejores de los nuestros que se nos han vuelto de derechas y defienden irracionalmente ahora lo que nosotros defendíamos hace unos meses? Esa clase de militantes está demás. Lejos de nosotros la funesta manía de pensar, que decía la universidad de Cervera en tiempos de Fernando VII.

 En la llaga vuestro dedo con gran tino puesto habéis, que decía el marqués de Moncada en La Venganza de don Mendo. La mayoría de los artículos de prensa se centran en un asunto concreto, grave o leve, pero casi siempre circunstancial y tratado de forma previsible y epidérmica. Pocos sorprenden. Cada árbol suele producir el fruto que de él se espera, el que corresponde a su especie y al terreno del que chupa. Eso en el mejor de los casos; hay infinidad de árboles que no dan nada y a otros el injerto de la conveniencia les ha llevado a dar frutos imprevistos para la especie. Bien pagado, un almendro periodístico acaba dando limones. Un breve artículo de Carlos Marín-Blázquez va un poco más al fondo de forma sucinta, que otros han de escribir un libro para explicar una idea similar. Y sí, el rencor y el resentimiento hacia un enemigo común, real o imaginario, vivo o muerto, peligroso o inofensivo, suele ser el pegamento que mantiene unidos y parapetados dentro de los grupos a los miembros más entregados. Les gustan los muros, encastillarse y otear desde la garita o la almena a ver si ya llegan los bárbaros. Es inútil, por eso, apelar a razones, a datos ni a argumentos con ellos. Incluso es peor: la realidad les encorajina tanto más cuanto más les contradice. No puedo haber vivido equivocado ni perdido tanto tiempo en la almena, piensan, haciendo un gran esfuerzo por la falta de costumbre.

 Leo que Bolaños, siempre tan trabajador, en sus ratos libres y en compañía de otros anda urdiendo un anteproyecto de ley sobre la intromisión al derecho al honor que permita considerar «ilegítimas» grabaciones a otras personas según a quién, cómo y para qué. Algún malpensado habrá que llegue a sospechar que se refiere a un desesperado intento de invalidar como prueba grabaciones inoportunas y comprometedoras como las recogidas en el último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre el cobro de mordidas y el amaño de obra pública de Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García. La ley 'Koldo', será. Y no sería raro que socios y apoyos también la consideren muy conveniente y puesta en razón. A todos les va la buena vida en ello y a algunos el evitar el trullo. Tiene futuro el proyecto de ley orgánica, pues.

La sastrería legal no para. Ya tienen los patrones que usaron para confeccionar otros trajes. Para cada problema y para cada necesidad tenemos una ley: la amnistía, la malversación, la sedición, la reforma de la justicia, la UCO en manos de la fiscalía, que quién la nombra pues eso, el intento de censura o control de los medios de comunicación hostiles, es decir, veraces... Esos cinco días de retiro y meditación dieron mucho de sí. Había que tapar la punta del iceberg cubriéndola de decretos, imprimir el BOE con tinta de calamar, antes de que más hielo salga a la superficie y tengamos un problema serio. Lo de la máquina del fango, que han resultado ser ellos mismos, el lawfare, los pseudomedios, la conspiración de las fuerzas del mal, el pues anda que tú, la estampita de Feijoo en piragua, en fin, esas cosas ya ni bastan ni cuelan más que entre los más fieles de la parroquia. Y ya se está hablando de la Dominicana, del petróleo de Venezuela, de la Delcy, del Pepiño, de Zapatero, y quedan muchos discos duros, teléfonos y memorias que transcribir. Es lo malo de depender de sinvergüenzas, delincuentes y corruptos, que, al final, la cosa se enreda y resulta difícil deslindar y diferenciar entre ellos. Esto hay que pararlo a tiempo, por lo civil o por lo criminal, antes que la gente llegue a pensar que la cosa ya venia de muy atrás.

The Times llama a Sánchez 'don Teflón', por la dificultad de que los escándalos se le adhieran, Aldama avisa de que tiene documentos acerca de turbios negocios de algunos renombrados y sonrientes próceres con el petróleo venezolano, que mancha mucho, pero también sabemos que Marlaska niega a la UCO los refuerzos que pide porque se le amontona el trabajo; nos enteramos de que algunas banderas que exhibían en manifas y mítines las ondeaban unos pendones, que el presidente envía una carta a la militancia insistiendo en que es víctima de una campaña de demolición moral, sin comerlo ni beberlo, y les explica cómo el partido es inflexible con la corrupción, pero eso sí, sólo cuando ya es imposible ocultarla ni atribuirla a bulos o a oscuras conspiraciones. Nos cuentan que la trama, cuando Ábalos era ministro, tenía un plan con algunos altos funcionarios de modificar el sistema de contratación de obras, aunque ni se nos pasa por la cabeza el motivo. Conocemos que el desde hace años todopoderoso y ubicuo Santos Cerdán, hoy un señor de marrón que pasaba por allí, fue quien negoció con Bildu a oscuras la entrega de Pamplona, una de las muchas líneas rojas que nunca, por estas que son cruces, iban a traspasar. La foto con Puigdemont, la parte contratante de la segunda parte, cuando el negocio de la amnistía ya era conocida. En fin, el día viene cargadito, la prensa canallesca no para. NI la UCO tampoco. Van a hablar con sus socios y apoyos que, aunque en las fotos ponen cara de hacer ascos, al final se enrollan que te cagas. Algo habrá que inventar.

 No convoco elecciones porque sé que las pierdo, que de Tezanos ni siquiera yo me fio, que tiene cuajo la cosa. No llevo al Congreso ni presupuestos, ni moción de confianza, porque tampoco tengo quien me los apruebe. Salvo mi corte, no tengo quien me quiera, pero cuento con la mayoría social y, sobre todo, con la razón. Mi gobierno, progresista, feminista y honrado, venía a salvar a España de la corrupción y no puedo dejar el trabajo a medias. Fíjate tú.

Yo no pondría la carga en el PP. Hay una confluencia de interés de supervivencia entre Sánchez y sus socios y apoyos. Todos ellos saben que, de convocar elecciones, las tienen perdidas, De forma que nada de dar al pueblo voz por el momento. Limpieza democrática, legal, pero sucia. Desde luego no debe ser muy reconfortante reconocer que estás donde estás en esas condiciones. Pero la alternativa es muy cruda. Permanecer en el poder ¿para qué? No se gobierna, pero se está, que viene a ser reconocer que ese era, es y será su mayor aspiración. Hoy la única. Los constituyentes nunca habían podido siquiera sospechar la creatividad de estos personajes, la astucia que decía Artur Mas y el desprecio a las formas y a los contrapoderes que han asimilado por ósmosis inversa desde sus socios catalanes y los de extrema izquierda. La moción, posiblemente tenga su momento, aunque la parálisis y el acorralamiento de la corrupción exige elecciones.

 El basilisco es un animal mitológico al que se le atribuía la capacidad de matar con la mirada. En otros seres viperinos, menos mitológicos pero no menos peligrosos, los ojos revelan igual deseo de fulminar. Esa mirada caliente lo dice ya todo. Es, más que un reproche, una sentencia a Cerdán. Mal de ojo para un cadáver político, otro más, mantenido artificialmente con vida como parapeto desde hace ya un tiempo. ¡Cuánta decencia y cuánto afán regenerador viajaba en aquel Peugeot!

La rehala de palmeros, sospechosamente silentes acerca del último marrón, callan asustados, aunque los más cafeteros y entregados siguen buzoneando a sus parroquianos memes y peroratas sobre pasadas corrupciones ajenas, en un paréntesis que quisiera hacer olvidar las propias de antes, durante y después. Sobre todo las de hoy mismo, de las que sabemos de la misa la mitad. Esto es una cacería de gente decente, se cuentan entre ellos, una confabulación, bulos, fangos, fachas con toga, pseudomedios y esas otras consignas de uso interno, tan vacías, tan viejas ya, tan desgastadas, pero aún operativas en la parroquia para intentar mantener la moral de la tropa hasta la desbandada final. De autocrítica, condena o reproche a los corruptos de la casa, encefalograma plano.

Como lo de las mordidas del Cerdán, secretario de organización que heredó el cargo de Ábalos, otro santo varón, lo publicó la SER, El País y el diariopuntoes de Ignacio Escolar, (¡vaya putada, qué deslaltad y qué ingratitud, por Dios!) no van a tener más remedio que darle crédito. Ya veremos a qué interés.

La Comisión Europea, en informe elevado al Tribunal Superior de Justicia de la UE, sostiene que la ley de amnistía no responde «a un objetivo de interés general», sino más bien «parece ser una autoamnistía» por formar parte de un acuerdo político para lograr la investidura del Gobierno de España y porque los beneficiarios han sido claves para aprobarla.

La Comisión hace ese diagnóstico en sus alegaciones a la cuestión prejudicial planteada por el Tribunal de Cuentas ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la aplicación de la Ley Orgánica de Amnistía.

«Si hay respaldo para considerar que las autoamnistías en las que quien ostenta el poder político pretende blindarse garantizándose su inmunidad jurídica son contrarias al principio del Estado de derecho, parece que el mismo criterio habría que aplicar cuando quien está en el Gobierno garantiza la impunidad de sus socios a cambio del apoyo parlamentario», exponen los abogados de la Comisión Europea».

Esperemos que el Constitucional tome nota y se tiente los bolsillos antes de decidir acerca de la constitucionalidad de esta compraventa de votos indecente.

Decía que no en toda la prensa porque esta noticia la he podido leer en El Mundo, El Español, The Objective, El Independiente... pero no en El País, El Plural, ni diario.es ni Público. Nada que pueda sorprender.

Vi la escena en directo. La intervención viperina de una columnista del diario Público que, como opinión, sólo tiene el valor de ser la destilación y el retrato de una actitud muy entendida entre su peña, la marca de la casa y el sector. Descalifica con tópicos de dogma y argumentario un libro que, ante el aprieto de tener que justificar su crítica vitriólica, no tiene más remedio que reconocer que no ha leído. ¡Ah!, ¿era necesario? Es lo que estos feligreses suelen hacer con artículos, opiniones, periódicos enteros. Primero se lanza la opinión, luego, ya si eso, si alguien nos pregunta se informa uno sobre lo que ya ha opinado. En realidad, le venía a advertir a Cercas de que lleva tiempo saliéndose del redil, de paso que involuntariamente exhibía los procesos informativos, ideológicos y mentales que le habían llevado a sus conclusiones, en los que la realidad es prescindible. Ya no eres de los nuestros.

Me consuela y me duele escuchar esto. No se trata de ser socialista o de otro partido, se trata de ser decente o no serlo, como lo es el que habla. Y les duele a muchos militantes y cargos del partido, aún dignos, incluso a los no militantes que durante decenios votamos al PSOE, no a esta gentuza que hoy ópera bajo ese nombre. Y no se trata sólo de esta fontanera, hay muchos más en la casa. Y muy arriba.

Eduardo Madina. Perdió unas primarias. Pudo ser Secretario General del PSOE. El partido, la política y el país hubieran sido, sin duda, mucho mejores. Cuanto daño han hecho tan pocos, apoyados por muchos otros, es cierto.

Gracias y bienvenido al club de los fachas.

 Leo la prensa y también algunas publicaciones en foros y mentideros. En la prensa hay unos pocos que ven y cuentan lo que hay, bastantes que no ven ni hablan de lo que no quieren ver y muchos que dicen ver lo que quisieran que vieran los demás. Es decir, como se acostumbra. Abundan más los mandados que los pensantes.

Los activistas orgánicos o por libre en las redes se dividen en dos: los que hacen esfuerzos titánicos por urdir algún relato disculpatorio o favorable a su bando, una ceguera voluntaria, y los más cortitos, ruines y perezosos que se limitan a compartir entre su reducida e incondicional parroquia ristras de memes para neandertales como ellos. Todos sobre la maldad de sus enemigos políticos, resucitando casos a veces muy lejanos en el tiempo, cuando no inventados o falseados, mientras siguen inéditos en cuanto se refiere a las corrupciones de los suyos en la actualidad. Puro fanatismo sectario y disonancia cognitiva. Estos últimos ni merecen respuesta ni atención, no dan más de sí y su basura para forofos bordelinos no sale de la parroquia. Son ridículos, pero no peligrosos.

Al menos los primeros, intelectualmente algo más desarrollados, siendo usuarios de las mismas anteojeras hacen el esfuerzo de intentar argumentar algo, aunque sea retorciendo datos, torturando la realidad en su potro ideológico Olvidan lo inconveniente, reprochan, cuando no atribuyen a los demás, justo lo que hacen los suyos, a los que tan estérilmente intentan justificar y exonerar de culpa alguna. Malos argumentos y peores datos. La realidad sigue siendo un estorbo para esa subespecie. Aparece en su argumentario, cómo no, lo de la equidistancia, ese estado que, sin ser perfecto, supone un avance evolutivo respecto al sectarismo acrítico que ellos practican. Las fontanerías que vamos conociendo resultan ser restos del aparato franquista, que a estos gobernantes angelicales que venían a limpiar las cañerías, aún no les ha dado tiempo a desatascar. Como se ve, el nivel es pelágico.