¡Viva Cartagena! ¡Dejadme solo! En terrenos del cinco.
O del circo. El gobierno mejora sensiblemente con esta decisión, Sánchez
necesitará menos pastillas para conciliar el sueño, aunque Iglesias con una
lengua aún más desatada, si cabe, va a poner los pelos de punta a la
congregación. Todos se van a divertir en esta batalla de Madrid, con candidatos
soberbios. Promete la cosa.
Por lo pronto la presidenta de Madrid se ha apuntado el éxito de sacar a Iglesias del gobierno de España, que siempre es cosa de agradecer. Sánchez le debe una. Una vez más comprobamos que unas elecciones casi nunca van de programas, algo qde lo que ni se habla, sino de fulanismos, de máscaras, de personajes en el sentido del teatro griego. En las funciones preferimos los caracteres definidos, sin fisuras, siempre rígidos y caricaturescos. Y en las corridas nos gustan los toros bravos, los que bufan, los que rascan la arena con la pata de atrás con mirada asesina. Pobre Gabilondo. Sinceramente creo que es mejor persona que ninguno de los otros dos contendientes, ambos más del gusto del respetable, siempre amante de las emociones fuertes. Pero mucho han abonado los peores actores de esta peligrosa función el sectarismo, el exceso verbal, el frentismo y el disparate.
